El Gran Trabajador

Me he hartado. Ya está bien. Tengo que rajar de este individuo. Se trata de un compañero de trabajo (mejor dicho: un ser humano que trabaja en el mismo lugar que yo, que no es lo mismo) que se pasa los días diciendo que si trabajamos poco (posiblemente sea cierto), que si deberíamos trabajar más (no dice mejor), que si en otros centros (sobre todo los privados) se trabaja mucho más... Eso sí: ¡YA VAN TRES VECES QUE LO PILLO FUMÁNDOSE (y eso que en los lugares de trabajo está prohibido) HORAS DE TRABAJO, FALTANDO A SU DEBER Y ECHÁNDOLE UNA CARA MÁS DURA QUE UN DIAMANTE EN BRUTO! Responde a las iniciales J. M. C. (me da igual el segundo apellido: bastante es que se le conozca el primero).
Lo siento. Me había propuesto no dar cabida en mi blog a este tipo de historias, pero uno también tiene su punto visceral. Prometo que lo siguiente volverá a ser sobre cine o música.
Pero, ante todo, buen rollito, que no merece la pena cabrearse demasiado: bastantes problemas tiene el mundo.
Salud.







