El blog de Ranse

26.1.06

El Gran Trabajador


Me he hartado. Ya está bien. Tengo que rajar de este individuo. Se trata de un compañero de trabajo (mejor dicho: un ser humano que trabaja en el mismo lugar que yo, que no es lo mismo) que se pasa los días diciendo que si trabajamos poco (posiblemente sea cierto), que si deberíamos trabajar más (no dice mejor), que si en otros centros (sobre todo los privados) se trabaja mucho más... Eso sí: ¡YA VAN TRES VECES QUE LO PILLO FUMÁNDOSE (y eso que en los lugares de trabajo está prohibido) HORAS DE TRABAJO, FALTANDO A SU DEBER Y ECHÁNDOLE UNA CARA MÁS DURA QUE UN DIAMANTE EN BRUTO! Responde a las iniciales J. M. C. (me da igual el segundo apellido: bastante es que se le conozca el primero).
Lo siento. Me había propuesto no dar cabida en mi blog a este tipo de historias, pero uno también tiene su punto visceral. Prometo que lo siguiente volverá a ser sobre cine o música.
Pero, ante todo, buen rollito, que no merece la pena cabrearse demasiado: bastantes problemas tiene el mundo.
Salud.

20.1.06

Indicadores... ¿para qué?


Hace unos meses me di un viajecito turistiquillo por las comarcas orensanas de Allariz, Trives, Castro Caldelas, Bande... Y me di cuenta de que debemos dar las gracias al señor Baltar, o a la Xunta de Galicia, o al Ministerio de Fomento, o al de Cultura (vaya usted a saber, porque en este país tan cachondo en el que vivimos hay mucha instancia gubernativa pero poca prestancia en la gobernación). Y quiero darles las gracias especialmente por su interés en incrementar el espíritu aventurero en los ciudadanos, que seguramente estamos demasiado acomodados en la era de la informática y las telecomunicaciones globales. Y es que puede convertirse en una auténtica aventura localizar lugares para visitar. ¡Ni un indicador visible y/o en buen estado para llegar, por ejemplo, a ver la preciosa iglesia visigótica de Santa Comba de Bande! Eso sí, si uno acertaba por casualidad con el desvío que desde la carretera general hasta la aldea en donde está la capilla, puede observar que los parroquianos, queriendo hacer un buen servicio, han pintado en la iglesia parroquial (no la visigótica), un graffiti que dice: "Iglesia Visigótica a 150 metros". La pena es que la pintada está en una pared que sólo se ve si se va en sentido inverso del que lleva a la capillita de marras. A pesar de todo, vale la pena el templo.
También podría hablar de la odisea que supone ir desde Allariz a Celanova por el camino más corto (¿a quién se le ocurre?) e intentar volver por él. En este caso, además de incrementar nuestra ansia por la aventura, nuestros gobernantes también quieren que prevengamos el Alzheimer. Claro que siempre podremos preguntarle a Encarnación (esto último no lo entenderéis, pero no pasa nada).
En fin, que gracias a todos (a los que mandan por mandar así y a vosotros por leer esta pataleta).
Salud (y visitad Orense, y Galicia entera).

12.1.06

Lo mejor del cine en 2005, a propuesta del Sr. Blas






El querido señor Blas me ha pedido que haga una lista de las mejores películas de 2005. Pues vamos a ello, aunque me fío poco a la hora de mí mismo y de mi memoria cercana.

La que mejor sabor de boca me ha dejado: Match Point, de Woody Allen. No digo nada más de ella por que en este mismo blog ya me he gustado.

La que más me ha sorprendido: Batman Begins, de Christopher Nolan. Este chico no deja de agradarme desde Memento e Insomnio. Y eso a pesar del aburrido “mueble” que es Christian Bale.

La que más me ha desconcertado: Una historia de violencia, de David Cronenberg. Todavía no sé si nos ha tomado el pelo o si sigue siendo fiel a sí mismo. Me inclino por esto último por el respeto que le tengo, pero no sé, no sé...

La más imaginativa: La novia cadáver, de Tim Burton. Quién iba a ser si no...

La más nostálgica: Star Wars. Episodio III. La venganza de los Sith. No es ninguna, ninguna, ninguna maravilla, pero es la única de las continuaciones de la saga Lucas que se acerca algo al espíritu de la mejor de la primera trilogía, que para mí sigue siendo El Imperio contraataca

Siempre el qué dirán


Estoy hecho un vago, pero el querido Sr. Blas me ha hecho reflexionar y me propongo recuperar algo el pulso. Aquí va algo para empezar.

Quizás no sea de sus películas más aclamadas, pero Murmullos en la ciudad (People Will Talk, 1951), es una película de Joseph L. Mankiewicz en toda regla. Puede que esa falta de reconocimiento se deba a su argumento, un poco chusco: Noah Pretorius (Cary Grant, algo forzado) ejerce como médico en una ciudad, donde es muy considerado, aparte de por su labor profesional, por su buen carácter y otras virtudes (incluso dirige una orquesta). Un colega envidioso se empeña en bucear en su pasado y en el de una persona, el señor Shunderson (Finlay Currie, el Baltasar de Ben-Hur; ¡increíble!: en un papel no bíblico), que lo acompaña a todas partes. Está también la consabida historia de amor y todo en el film conduce a una escena final en la que someten a una especie de juicio al protagonista (no diré como acaba para no tocar las pelotas más). El caso es que los diálogos son, como es habitual en Mankiewicz, lo mejor. Sólo un ejemplo: cuando el envidioso colega de Praetorius acude a casa de éste para entregarle a su esposa unos documentos sobre un supuesto pasado oscuro del doctor, ella le echa en cara su actitud. El individuo le contesta: “He venido aquí en estricto cumplimiento de mi deber y no por iniciativa personal”. Ella replica: “Querido señor Elwell: todo el mundo sabe que usted carece totalmente de iniciativas personales”.
So os ha gustado, merece la pena que veáis la peli, porque hay más cositas como esta. Por cierto, que el doblador que pone la voz a Elwell, el rival de Praetorius, se empeña en llamarle “Petrorius”. Cosas hispanas.