El blog de Ranse

12.1.06

Siempre el qué dirán


Estoy hecho un vago, pero el querido Sr. Blas me ha hecho reflexionar y me propongo recuperar algo el pulso. Aquí va algo para empezar.

Quizás no sea de sus películas más aclamadas, pero Murmullos en la ciudad (People Will Talk, 1951), es una película de Joseph L. Mankiewicz en toda regla. Puede que esa falta de reconocimiento se deba a su argumento, un poco chusco: Noah Pretorius (Cary Grant, algo forzado) ejerce como médico en una ciudad, donde es muy considerado, aparte de por su labor profesional, por su buen carácter y otras virtudes (incluso dirige una orquesta). Un colega envidioso se empeña en bucear en su pasado y en el de una persona, el señor Shunderson (Finlay Currie, el Baltasar de Ben-Hur; ¡increíble!: en un papel no bíblico), que lo acompaña a todas partes. Está también la consabida historia de amor y todo en el film conduce a una escena final en la que someten a una especie de juicio al protagonista (no diré como acaba para no tocar las pelotas más). El caso es que los diálogos son, como es habitual en Mankiewicz, lo mejor. Sólo un ejemplo: cuando el envidioso colega de Praetorius acude a casa de éste para entregarle a su esposa unos documentos sobre un supuesto pasado oscuro del doctor, ella le echa en cara su actitud. El individuo le contesta: “He venido aquí en estricto cumplimiento de mi deber y no por iniciativa personal”. Ella replica: “Querido señor Elwell: todo el mundo sabe que usted carece totalmente de iniciativas personales”.
So os ha gustado, merece la pena que veáis la peli, porque hay más cositas como esta. Por cierto, que el doblador que pone la voz a Elwell, el rival de Praetorius, se empeña en llamarle “Petrorius”. Cosas hispanas.