Gracias, Willy

Pues eso, que gracias a Willy DeVille. Gracías, tío, por contagiar tu alegría, por hacer de cualquier canción, tanto propia como ajena, una fiesta. El concierto en el que te vi hace años en Santiago lo tengo entre mis mejores recuerdos musicales, tanto por tu calidad como músico como por tu capacidad para comunicarte con la audiencia. Eres uno de mis reyes del buen rollo, sí señor.
Y vosotros, los que leéis, si queréis pasar buenos momentos y disfrutar de su personalísima voz y su buen gusto para las melodías y los arreglos (esa estupenda mezcla entre rock, soul, jazz, caribe, etc.), id a por cualquier versión de All In The Name Of Love, Bamboo Road, Lilly's Daddy's Cadillac, Iko Iko o, sobre todo, sobre todo, sobre todo, Savoir Faire.
Y pensar que en cierta ocasión a este genio tuvo que sacarlo de problemas nada menos que Mark Knopfler...

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home