El blog de Ranse

7.11.05

¿Cae de tu lado la pelota o cae del otro?


Dicen que a Napoleón, cuando le presentaban a un grupo de oficiales entre los que tenía que escoger a uno para ascenderlo a general, escuchaba atentamente los méritos y las capacidades militares de los candidatos, y al final decía: “Sí, todo eso está muy bien, pero, ¿tiene suerte?”
Esa misma reflexión le sirve de punto de partida a Woody Allen en su última (y brillante) película, Match Point, encuadrable en un género muy poco cultivado por él: ni más ni menos que un drama con unas ricas gotas de suspense y con un final supersabroso. Los que no la hayáis visto, no sigáis leyendo.
Hay muchas maneras de escribir un buen guión, pero lo que no falla nunca es organizar la trama en torno a un motivo que aparece contadas veces a lo largo de la película pero que le da pleno sentido a lo que se cuenta.
Principio de la película: la voz del personaje de Chris reflexiona sobre lo importante de la suerte en la vida sobre la imagen de una pelota de tenis que cruza de lado a lado de la red hasta que toca en la cinta y cae suavemente de un lado. Fácil: cuando pasa al otro lado de tu campo, ganas el punto, y si no, lo pierdes.
Tres cuartos de la película: cuando Chris vuelve de asesinar a su amante embarazada y a la vecina de ésta, se deshace de las joyas que robó en casa de la vecina para simular un robo. Tira el lote al Támesis, pero al lanzar un anillo, éste, sin que Chris se percate, toca en la barandilla del parapeto y no cae al río, sino al suelo. Con esto recuperamos la imagen (y la reflexión del principio de la peli). El espectador piensa (o puede pensar): “lo van a descubrir”.
Final de la película: uno de los policías que investigan el caso está convencido de la culpabilidad de Chris, pero su compañero le convence de que está equivocado, porque han encontrado el anillo de la muerta en el cadáver de un individuo asesinado en el curso de un ajuste de cuentas por drogas, lo que exculpa a Chris.
Cualquiera podemos pensar sobre la suerte en la vida con la imagen de una pelota en un partido de tenis. Ah, pero sacarle partido a la metáfora para construir un guión equilibrado y filmar una película ágil y hermosa... eso es cosa de Woody (y pocos más).
¡ID A VERLA! ¡ESO NO DEPENDE DE LA SUERTE, SINO DE VUESTRA VOLUNTAD?
Ah, y que os guste.